Cuando una persona decide cambiar alguna parte de su cuerpo, por ejemplo, reducir sus pechos, siempre hay detrás un largo y duro proceso psicológico.
Seguro que ha pensado mucho y durante mucho tiempo los pros y los contras. A veces se comparte este pensamiento con los más cercanos, pero en otras muchas ocasiones se lleva en solitario para evitar críticas, o por pudor a hablar de una zona considerada íntima.

A tres tallas de la felicidad
Todas y cada una de las razones que encontramos nosotros mismos para cambiar algo que nos gusta, son válidas. Seguro que antes de tomar una decisión en firme, se ha intentado esconder o disimular de muchas maneras, pero es muy complicado vivir con unos pechos excesivamente grandes.
Bajar la talla de sujetador es tendencia
El aumento de mamas es la intervención de cirugía estética más practicada en nuestro país, desbancando a la liposucción, que lo era hace cuatro años.
Pero como todo en la vida, uno quiere lo que no tiene y al igual que muchas mujeres se ponen, según la SECPRE, en 2014 se realizaron casi 3.000 operaciones de reducción de pecho en España.
Aquí nunca se han llevado los implantes mamarios desmedidos, ni la obesidad es tan severa como en otros países, y cada vez más mujeres piden una mamoplastia reductora. Sobre todo se han incrementado desde el 2011
¿Cómo sé que son excesivamente grandes?
Cuando una mama supera más de dos veces lo que es considerado un pecho “normal” (entorno a unos 300 gramos). La mayoría de mujeres que lleven una talla E en el sujetador saben lo complicado que es llevar una vida normal.
Las siete razones más comunes para reducirse los pechos
La estética y, por supuesto, la salud están detrás de las miles de razones que una persona puede exponer para un día decir “me opero”, pero os voy a decir las siete más comunes con las que seguro que muchas, os sentiréis identificadas:
- Vergüenza o burlas, sobre todo en las más jóvenes.
- Los surcos que dejan los tirantes de los sujetadores en los hombros.
- Dolores de espalda.
- Problemas respiratorios.
- La dificultad para encontrar ropa o trajes de baño que les queden bien.
- Erupciones debajo de los senos llamadas Intertrigo.
- Dificultad para hacer ejercicio e incluso moverse.
No sólo se reducen las mamas al tamaño deseado, también se pueden moldear de tal forma, que se adapten perfectamente al cuerpo de la paciente y su gusto, por supuesto.
La reducción de pecho es una técnica muy duradera, siempre y cuando la paciente mantenga un nivel hormonal normal y un peso estable.
¿Cuáles son los riesgos?
Al igual que duradera, la cirugía de reducción de pechos es una técnica muy segura, siempre y cuando, se realice por un Cirujano especialista en Cirugía Plástica, Reparadora y Estética.
No te quedes con ninguna duda sobre esta intervención. Puedes escribirnos a nuestro facebook o llamarnos para pedir cita y te aclararemos todo el proceso.
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