Para ser diferente hay que empezar marcando las diferencias. Puede que suene redundante pero no lo es. Evitar estereotipos, cánones de belleza o ser libre sin correr a favor del viento son pequeños detalles que te harán único y distinto al resto.
Nadar a contracorriente
Muchas veces la propia rutina es la que nos aboca a hacer siempre las mismas cosas y no cambiar ni una coma por falta de tiempo para innovar o simplemente por vagancia.
El miedo a lo desconocido, a los cambios (aunque sean positivos) o simplemente miedo a “dar el cante” es lo que nos impide hacer las cosas con personalidad y quedarnos quietos.
Prueba y verás
De pequeñita, tenía una profesora que siempre me decía “prueba y verás”, sentía su confianza en mí. Efectivamente, al probar y darme cuenta de lo que era capaz sólo con un poco de decisión, me recompensaba tanto que lo de menos era el logro que había conseguido.
Hoy en día en la sociedad pasa un poco lo mismo, pero con la gran diferencia; cuando eres adulto no tienes detrás a nadie que te de ese empujoncito, que confíe en ti y deje que te equivoques, sin más. Simplemente optamos por el camino fácil, el que ya está hecho y que no siempre es el mejor.
Si puedes soñarlo, puedes hacerlo
Todos tenemos algo en mente que nos encantaría hacer o vivir y que no nos atrevemos por miedo o por falta decisión para ir tras ello. ¿Es así? Se llaman sueños y muchos son utópicos, pero nunca imposibles. Nos excusamos con frases hechas como “ahora no es el momento” o “ya habrá tiempo” y un año más seguimos teniendo esa espinita clavada.
La difícil decisión de tomar una decisión
Yo creo que uno de los mayores errores que cometemos es que no cometemos errores, que pensamos demasiado las cosas. No digo que no haya que hacerlo pero ni tanto, ni para todo. Perdemos tiempo y esfuerzo en profundizar en cosas que no tienen importancia, ni relevancia… Simplemente hazlo y verás cómo sólo puedes ir hacia delante.
Pequeños momentos que nos hacen felices
Dicen que la felicidad se esconde en esos pequeños momentos que te hacen sonreír, que te suben el ánimo, aquellos que cuando llega fin de año y cierras los ojos para recordarlos, te vuelven a hacer feliz.
La diferencia está en ti
Lo que nos hace diferentes no es ni ser más altos, más gordos o más guapos. Tampoco tener un coche o un apartamento en la nieve. Lo que realmente marca la diferencia entre tú y otros es la personalidad, la manera en la que afrontas las situaciones y las decisiones que tomas ante ellas.
¿Probamos este nuevo año ir contracorriente?
La consulta de la Dra. Conchita Pinilla te desea Feliz Navidad.

