Barbra Streisand, Javier Bardem o Sarah Jessica Parker son tres buenos ejemplos de narices prominentes, narices que han hecho que un personaje cobre personalidad.
Respingona, aguileña, chata, pronunciada… Si nuestra nariz destaca por exceso o por defecto no dejará indiferente a nadie. Pero no todo el mundo está de acuerdo con la nariz que le ha tocado en la vida.
En el número 5 de todas las cirugías
Hoy en día tenemos la suerte de poder cambiar aquello que no nos gusta de nuestro rostro o nuestro cuerpo con total seguridad y grandes resultados en la intervención.
Tanto es así que la rinoplastia, según la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), es la quinta intervención de cirugía plástica que más se realiza en España.
Existen dos motivos por los que una persona opera la nariz
- Estética
- Problemas respiratorios
También pueden darse los dos motivos a la vez, como le sucedió a la reina Letizia, que entró a quirófano por un motivo funcional y una vez operado quede solucionado el problema respiratorio y el estético.
La rinoplastia es una cirugía pensada para corregir las deformidades de la pirámide nasal y dar un centro equilibrado a la cara.
Se trata de una cirugía poco agresiva y de recuperación rápida que mejora la calidad de vida del paciente.
Es una de las intervenciones que menos discrimina por sexos, se trata de un problema que afecta igual a hombres que a mujeres entre 18 y 45 años, son los principales perfiles de los pacientes.
Analizar y personalizar la técnica al paciente
Hay que ponerse siempre en las mejores manos y confiar en ellas. Deje que su médico valore la técnica que mejor se adecúe a la intervención, que puede ser abierta, en la que se accede a las estructuras internas de la nariz mediante una pequeña incisión en la columela (la parte externa entre la punta y la base), o cerrada, en la que se accede a través de las fosas nasales.
Una intervención definitiva y segura
Una rinoplastia no es una intervención complicada, ni suele entrañar riesgo. Pero es importante que la lleve a cabo el médico especialista.
Los cirujanos plásticos y estéticos están formados tanto en la corrección estética como funcional de los defectos nasales. Muchos otorrinolaringólogos y cirujanos maxilofaciales también, no así otras especialidades médicas.
Asimismo, es importante conocer el lugar físico donde se realizará la rinoplastia: un quirófano homologado de un centro hospitalario que cumpla las condiciones de seguridad.
Resultados en diez días
Si bien no es dolorosa ni la intervención ni la recuperación, es importante permanecer incorporado durante la primera semana, sobre todo las primeras 48 horas.
Habitualmente, tras la rinoplastia se coloca un taponamiento para limitar la inflamación y el sangrado, que se quita pasados entre dos y cinco días, así como una férula de escayola, que se retira en 10 días.

Es entonces cuando comenzaremos a ver la nueva forma de nuestra pirámide nasal y podemos reincorporarnos a la vida normal.
Si bien, el resultado final se prolongará hasta tres o seis meses después de la intervención, ya que debe de adaptarse la piel al nuevo esqueleto.
La rinoplastia es una cirugía poco agresiva y de recuperación rápida, cuya finalidad principal debe ser una mayor calidad de vida de la persona que se somete a ella, sea porque mejora su función respiratoria o porque refuerza su autoestima.
Más información sobre el tratamiento
Esta intervención la realiza la Dra. Conchita Pinilla. Si tienes alguna duda con cualquiera de ellos o necesitas más información no dudes en ponerte en contacto con nosotros en el teléfono 976 901 901 – 608 315 293 o pregúntanos a través de Facebook.
Si te ha gustado este artículo, compártelo.




