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Rinoplastia

Rinoplastia

A quién va dirigido

  • Candidato idóneo: Paciente con deformidad nasal con piel fina.
  • Objetivo y resultado: Conseguir una nariz bonita y natural, acorde con la estructura facial del paciente.
  • Anestesia: General.
  • Recuperación: 10 días.
  • Limitaciones: Puntas nasales con piel muy gruesa.

Es una intervención quirúrgica muy demandada en cirugía estética.

Su objetivo es cambiar la forma de la nariz y su relación con las estructuras faciales de manera que se consiga una mayor armonía facial.

La parte externa de la nariz se divide en la punta o lóbulo, los alas, la columela, el dorso y la raiz. En una rinoplastia puede actuarse en varias o todas las zonas. También es muy frecuente que se acuda a la rinoplastia por motivos funcionales, mala respiración por desviación de tabique y a partir de allí querer también una mejoría estética de la misma.

Las incisiones de la rinoplastia suelen ser internas y no dejar huella. Algunas narices hay que abordarlas por incisión externa, en la columela, que suele dejar muy buena cicatriz, o precisar reducción de los alares externa en el surco entre las alas nasales y la mejilla.

Habitualmente, en nuestro ambiente, se utiliza anestesia general, que es mucho más confortable para el paciente y permite al cirujano trabajar mejor y una noche de ingreso; ocasionalmente en retoques limitados puede utilizarse anestesia local.

Una vez hechas las incisiones, se separa piel y el músculo del esqueleto óseo y cartilaginoso y se procede a modificar éste, muchas veces se comienza disecando el tabique, extirpando la porción desviada o corrigiendo la desviación y extirpando la porción de éste que aumenta el dorso, se trabaja la punta modelando los cartílagos alares, se reseca el caballete óseo y cartilaginoso y por último se cierra el dorso haciendo que los huesos nasales se rompan. En todo momento, a pesar de trabajar por debajo de la piel y sin incisiones externas podemos tener control visual de las estructuras, gracias a unos separadores especiales que iluminan con luz fría.

Del quirófano se sale con una férula de escayola y un taponamiento nasal.

La rinoplastia no es una intervención dolorosa, aunque sí molesta por no poder respirar bien por la nariz en el postoperatorio. Lo habitual es permanecer una noche en la clínica e irse a casa la mañana siguiente.

El taponamiento se retira entre 2 y 5 días y la escayola a los 10 días. A partir de entonces puede reanudarse la vida social y laboral, aunque inflamado y con restos de moraduras, que pueden enmascararse. En la consulta le indicaremos la manera de masajearse la nariz para obtener un resultado más natural.

Los primeros días tras la retirada de la férula la nariz ya ha cambiado pero no está natural, entre los 3-6 meses se obtendrá el resultado definitivo en el que la piel está suelta de las estructuras que tapiza y se adivinan los relieves de los cartílagos bajo la piel móvil. Una nariz más bonita no cambiará su vida ni sus relaciones con otras personas, pero es posible que le ayude a sentirse más seguro de sí mismo y a ser más feliz.